domingo, 31 de diciembre de 2017

Feliz año nuevo

La quema de muñecos platense 

Mucho antes de venir a vivir a La Plata , visitando a mis tíos que siempre fueron de acá, fui testigo por primera vez de esta costumbre. Sería más o menos 1971, yo estaba en primer grado y , la verdad , debo confesar que todos los vecinos que prendieron fuego un muñeco hecho con un jean y una camisa rellenos con paja,  me parecieron unos salvajes . 
Después , por esas cosas de la vida , me mudé también yo a esta ciudad y me hice platense por adopción y adopté la costumbre ( hasta me empezó a gustar la movida) de salir a recorrer la ciudad para ver la mayoría de muñecos posibles. 

A lo largo de los años los muñecos también se transformaron en testigos de las diferentes épocas por las que pasamos . 
Hubo un momento en el que reflejaron la fiesta mentirosa que vivía el país del "todo por dos pesos" . Llegué a ver por aquel entonces a "La bella y la bestia" con todo el cuerpo de la bestia recubierta de piel sintética (!!) y la pareja danzando sobre una base móvil que giraba con un motor. O un Tiranosaurus Rex , que  superaba , seguramente ,  el tamaño que tuvieron esos bichos en la prehistoria , asomando parte de su cuerpo por el portal de Jurassic Park , todo montado en un gran operativo con una grúa . Eran tiempos locos donde los muñecos estaban rellenos de cualquier cosa, de aerosoles vacíos para que exploten más y más fuerte y donde cuando el Momo ardía una ola de calor tipo bomba agente naranja avanzaba sobre la gente que corría en estampida al grito de ¡ohhhhhh!. No había vallas , ni medidas de seguridad y el hollín y las lenguas de fuego llegaban hasta los cables de luz, chamuscaban las copas de los árboles o ennegrecían las casas de los vecinos. Una verdadera barbarie deliciosa . 
Después empezaron los certámenes y los grupos organizaron fiestas y shows de fuegos artificiales para convocar a la gente y te hacían esperar horas con toda esa gilada cuando lo que todo el mundo clamaba era que el maldito muñeco ardaaaaaaaa. 
La cosa se desmadró cuando llegó la regulación y el premio en plata y el número asignado por la Muni para cada muñeco que la gente vota por wassap y el dron que te filma todo desde el aire y el montaje frente a la "escena" ( porque ya no tiene gracia que sea un solo muñeco, uno solito con su alma , ahora tienen que ser tooooodos los personajes de la película ...hasta llegaron a hacer los 101 dálmatas , ¡¡¡si!!! 101 perritos más los padres y Cruella y todo lo demás) para que la gente haga fila , bien proli , todos organizados por una cuerdita y de a uno se hagan la foto frente a la Sirenita o al Rey León y de paso dejen un manguito o se compren la remera del muñeco . 
Qué querés que te diga, yo ando recorriendo las calles internas a ver si todavía me encuentro a un grupo de pibes, un grupo de rebeldes de esos que aún sostienen vivo el espíritu de la quema del muñeco, los que te frenan el auto con una soga para pedirte una moneda para comprar petardos o rompeportones o espantasuegras como quieras llamarlo , lo que sea , lo más barato , lo más ruidoso . Busco en las calles laterales el típico Momo, el de los iniciáticos con forma de paquete de cigarrillos o de caja de leche que dice "chau a la mala leche del año". Me cuesta te juro , hasta vi un muñeco que (ofensa, alta traición ) ostentaba un cartel que orgulloso decía "libre de pirotecnia". Un momo libre de pirotecnia es como un asado de veganos, déjenme de joder y me dan lástima los perritos ,si , pobrecitos, pero también me doy lástima yo cuando camino por la calle y piso mierda canina. 
Tengo un recuerdo glorioso : un Batman pedorro que habían hecho los pibes del barrio , un año en el que llovió todos los días previos al 31 y no hubo nylon que pudiera protegerlo. Cuando lo empezaron a quemar , el Batman largó un humo blanco , como cuando quemás pasto recién cortado y a todos se nos pusieron los ojos rojos y nos pusimos  a llorar y a toser y de pronto, majestuosamente , como sólo saben  hacerlo los grandes , se le aflojaron las piernas, si al Batman , y cayó de rodillas frente a todos . 
¡¡Eso si que es matar a un año !!!


Roxana D'Auro

jueves, 9 de noviembre de 2017

La muerte de las dos Sofías

Una maravillosa topadora avanza por la Avenida 32.
Ocupa prácticamente todo el ancho de la avenida y nosotros  encerrados en nuestros autos,  vamos detrás, seguimos su paso lento  y majestuoso.
Nadie toca bocina, a pesar de que es mediodía  y todos tenemos que llegar a alguna parte.
La parada del colectivo está llena de gente que mira avanzar a la topadora en silencio .También se dan vuelta todos los que están haciendo, enfrente, la cola en el Rapipago.
Sólo algunos chicos que recién salieron  de la escuela cruzan la calle corriendo,  para verla de cerca. Es la morbosidad infantil, ese encanto por la muerte.
Nosotros, en cambio,  seguimos detrás de ella  como la caravana fúnebre que va al cementerio. Adentro del auto me pregunto: ¿Puede morir una casa? ¿Podemos simplemente pararnos en la vereda para ver como cae de rodillas vencida?
La topadora dobla hacia la izquierda y entra. Entra a “Las dos Sofías”
Nunca supe quien vivía ahí pero sí que “Las dos Sofías “ ya estaba plantada en 137 y 32  cuando todo era campo. Cuando mi vieja era una jovencita  que llegaba hasta esa esquina después de caminar dos cuadras con las patas metidas en el barro y esperaba bajo la copa de los  árboles  un 508 , antes de transformarse en Oeste . Un 508 que la esperaba si ella se retrasaba  guardando  las alpargatas embarradas en una bolsa  para ponerse los zapatos para ir “al centro”.
La topadora come árboles, come cañaverales, tiene un hambre voraz.
Ya no hay sombra en la esquina para esperar el colectivo.
Ya no hay banco en el frente de la casa donde adivino se sentarían a mirar quien pasaba.
Paso un par de días después y ya de lejos diviso  el agujero .
Un vacío enorme abraza el esqueleto de la casa.
En el alero brotaron bien verdes algunas plantas, unas enredaderas ajenas  a lo que se avecina.
                                                                                                                                        Roxana D’Auro 



jueves, 21 de septiembre de 2017

Blue Rebel

Blue rebel
(Texto que acompañó la instalación sobre cianotipo en la Muestra de Fotografía  4 Elementos/ 4 Artistas)

"Para ver el azul mirams el cielo. La Tierra es azul para quien la mira desde el cielo.¿Azul será un color en sí o una cuestión de distancia? ¿O una cuestión de gran nostalgia? Lo inalcanzable es siempre azul ".
                                                                                   *  Clarice Lispector




Hay un gesto  de rebeldía, en plena era digital, al elegir la cianotipia como proceso de impresión fotográfica. Una rebeldía nostálgica  que reivindica el herbario, la mesa de trabajo,  las bateas. La instalación que forma parte de 4 Artistas 4 Elementos  es un intento de emulación  del backstage del proceso  casi alquímico   de esa antigua técnica. La cianotipia reaparece hoy en Botánica con toda su fuerza,  como una propuesta  que puede convivir  junto a los procesos digitales tecnológicos, una rebeldía azul que se resiste al olvido.

Roxana D’Auro


*Fragmento de “Cosmonauta en la tierra”, Clarice Lispector

https://www.facebook.com/verbolario/ Es un taller de poesía y cianotipo que dicto junto con Eliana Nieves


jueves, 14 de septiembre de 2017

Tríptico de artista IV - Muestra de fotografía 4 Elementos / 4 Artistas

Artista: Eliana Nieves

Eliana Nieves es bióloga  e incursiona hace tiempo en la fotografía. Hay una pasión  profesional que se cuela en sus cianotipos. Es que a Eliana  las obras le pasan por las manos,  son  tacto y también  mirada. Se siente  cómoda  en esto de seleccionar, rotular, preparar emulsiones y  deja que su ansiedad  ceda   esperando  el mensaje que  la química  le muestra  como caprichosa huella poética que ella sabe leer.
“Soy la savia que fluye y  escribe mensajes apasionados  a la hora de la siesta, saliendo de la sombra  que cubre el universo entero,  estipulando cadencias ,  tecleando, tecleando en esas máquinas, esos planos de escribir prehistóricos, en un homenaje, una veneración sin nombre todavía,  cuando los garabatos se reúnen  y no saben muy bien qué dicen ni que quieren decir”*
                                                                                                        Mario Merlino 

El homenaje tiene nombre en la obra de Eliana Nieves. Nombre de mujer, científica y artista como ella: Anna Atkins ,  que en el siglo XIX  en Inglaterra fue la primera fotógrafa de la historia. Su catálogo de algas británicas trascendió  la mera ilustración científica  para pasar a la categoría de obra de arte y del mismo modo opera  la serie de aromáticas que  Eliana presenta en 4 Artistas 4 Elementos. ¿Son sus imágenes una clasificación de esa  familia botánica? ¿Una invitación  a apreciar su hermosura  siempre triturada en nuestros especieros? ¿O ambas cosas a la vez? Eliana nos muestra todo lo que nunca vemos, atraviesa inclusive la palabra  en un juego de tensiones entre Ocimum Basilicum y Albahaca  y nos hace entrar a  la tierra   para descubrir  las  raíces que, como garabatos,   nos envían un mensaje prehistórico, ahora eternizadas  en un manto azul de infinita belleza.

Roxana D’Auro

Pueden ver más cianotipos de Eliana en su página de Instagram @blue.eli.blue

*Fragmento de “Palabras en el bosque. Diálogo de Lobos y Preposiciones”

 Mario Merlino/Jesús Marchamalo

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Tríptico de artista III - Muestra de fotografía 4 Elementos/ 4 Artistas

Artista: Ignacio Lima



Escribe  Jacques Prévert  en “Para hacer el retrato de un pájaro”:

“En un jardín en un soto
o en un bosque esconderse tras el árbol
Sin decir nada, sin moverse
A veces el pájaro llega enseguida
Pero puede tardar años
antes de decidirse.
No hay que desanimarse
Hay que esperar
Esperar si es necesario durante años”*

Recordé inmediatamente el poema de Prévert cuando vi la obra de Ignacio. 
Ignacio no usa tela y pincel, ni siquiera toca los elementos de su composición,  captura  con  ojo entrenado las líneas de fuerza que el instante le ofrece. Se trata de un desequilibrado ejercicio de búsqueda de años, de espera por horas,  a cambio de un fragmento del tiempo. Las formas orgánicas son, de manera indiscutible, las que dominan su obra y ¿acaso no es lo orgánico lo que  con más crudeza nos marca  lo efímero? Los  pájaros de Ignacio  desde su instante eterno nos interpelan  sobre nuestro propio tiempo.

Roxana D’Auro

Si quieren ver más fotos de Ignacio: https://www.flickr.com/photos/129803794@NO4/


*Fragmento de “Para hacer el retrato de un pájaro”, Jacques Prévert  

lunes, 11 de septiembre de 2017

Tríptico de artista II - Muestra de Fotografía 4 Elementos / 4 Artistas

Artista:  Virginia Ucar 


Virginia viaja y como aquel Marco Polo de Italo Calvino ,  sus imágenes son relatos de mundos que sólo existen en sus ojos .  
“El hombre camina días enteros entre los árboles y las piedras. Rara vez el ojo
se detiene en una cosa, y es cuando la ha reconocido como el signo de otra: una
huella en la arena indica el paso del tigre, un pantano anuncia una vena de agua, la
flor del hibisco el fin del invierno. Todo el resto es mudo e intercambiable; árboles y
piedras son solamente lo que son.
El ojo no ve cosas sino figuras de cosas que significan otras cosas”*

Es una tarea infructuosa tratar de descubrir  dónde Virginia tomó sus fotos.  Tampoco eso importa demasiado, uno estaría desperdiciando la  oportunidad de perderse en sus texturas. Así como Kublai Kan , el emperador de los tártaros,   no creía en todo lo que Marco Polo le contaba y renunciaba a conocer cada territorio que le pertenecía , así Virginia nos invita a renunciar a todo ejercicio de adivinación .
A ella la moviliza el viaje y sus líneas, potentes, motorizan nuestra mirada, nos guían, dirigen nuestra atención o nos dejan en reposo. Nunca en sus fotos tendremos  un instante congelado, sino un mundo en movimiento, misterioso, en el que ella nos invita a adentrarnos.

Roxana D’Auro

Pueden ver más fotos de Virginia en su facebook personal : https://www.facebook.com/virginia.ucar


*Las ciudades y los signos 1-fragmento  de Ciudades invisibles , Italo Calvino

domingo, 10 de septiembre de 2017

Tríptico de artista I - Muestra de fotografía 4 Elementos / 4 Artistas

Artista : Neppo Sasaki


“Las cosas  tienen peso, masa, volumen, tamaño, tiempo, forma, color, posición, textura, duración, densidad, olor, valor, consistencia, profundidad, contorno, temperatura, función, apariencia, precio, destino, edad, sentido. Las cosas no tienen paz.” *               
             Arnaldo Antunes

Neppo Sasaki ve las cosas de todos los días con extrañamiento, hay una capacidad en su mirada para percibir lo que muchas veces es evidente y, por eso mismo, todos nosotros perdemos. Una mirada entre inocente y voyeurista puesta en lo urbano, donde "lo bello" da lugar a lo íntimo y casual. Sus imágenes estetizan la escena cotidiana y crean ambientes abstractos. Son escenas contadas en tercera persona donde la simetría  y la composición  no están libradas al azar. 
Hablo con él antes de la muestra, me dice que las mejores fotos son las que no se hacen , que sólo puede obtener un "atisbo" de la foto ideal . 
Es que como bien dice Antunes, las cosas no tienen paz.

               Roxana D'Auro

Pueden ver más fotos de Neppo en https://www.flickr.com/photos/neppo1

*Texto del libro Las cosas Arnaldo Antunes